lunes, 28 de abril de 2008

Murmura, desde aquel suceso ella siempre murmura...
¿Serán las explicaciones que nunca entenderá?, ¿serán las maldiciones que apenas logran salir de su garganta anudada? o tal vez, ¿serán los lamentos, que en inagotables lágrimas no encuentran el encause del río, porque las grietas de su piel las reabsorben?
(mayo 2007)

miércoles, 23 de abril de 2008

Soliloquio

Miradas esquivas. Las pupilas dilatadas por la oscuridad. Los ojos distantes, inyectados, cubiertos por una telaraña rojiza, sin pestañar.
Espasmos de luz.
Pasos que vienen y desaparecen. Ruidos, golpes, el crujir de bolsas; sonidos que no logran despabilar el sopor de esta sordera. Rechinar de algún mueble.
Quietud espectante del ser inanimado.
Eterna espera desapercibida.
El reflejo y la sombra proyectada son caprichosos, y se empeñan, cada día, en señalar mi presencia y, ensañados, atestiguan mi existencia.

lunes, 21 de abril de 2008

Presión

Estoy tratando de escribir, pero no sale nada.Las cosas forzadas no funcionan, no llegan a ningún lado.
Las letras sobrevuelan los renglones, como las palabras en mi cabeza. Imágenes, canciones, problemas que no puedo resolver.
La presión se puede usar tanto para abrir como para cerrar algo, como un frasco de mermelada o como esas latas de pomada para lustrar zapatos, aunque también funciona de la misma forma con nuestras mentes, con las personas, como para que entren o salgan cosas.
Pero, ¿es la misma presión la que se ejerce para tocar un timbre y para detonar una bomba?
¿Es la misma presión la que se usa para reunir a toda la familia en nochebuena y la que aplicamos a un pomo de dentífrico para aprovecharlo hasta el final? o la presión que se ejerce para que un chico aprenda las tablas de multiplicar, ¿es la misma que para abrir una lata de pintura?
¿Es la misma presión, la que usamos para reventar ese granito molesto y la que estoy haciendo para cerrar de una vez por todas esta valija llena de cosas viejas, que sigo cargando, a donde vaya?

Casi nada

Disminuída, reducida, diminuta, casi nada, como una piedrita en el zapato o una pestaña dentro del ojo, que persiste y termina dañando lo que toca, tan minúscula, que su insignificancia irrita.
Una brisa la desplazó, la hizo estrellar contra la pared y regó el suelo, despedazada. Sembró toda la extensión con su evanescencia, entonces, condensada, comenzó a danzar por el aire y fundiéndose con el oxígeno, fue inhalada.

jueves, 17 de abril de 2008

Derribando un ideal

Tomando la misma sopa de ayer, siento un regaño, un tirón de orejas... si ayer no la quisiste, bueno, como sea, hoy la vas a terminar, hasta limpiar el plato, que se vea el fondo, que quede plato nomás, ni un resto de caldo tenés que dejar. Lo bueno, es que una vez terminada la sopa, podés salir a jugar...
Se me aparece esa imagen trillada del burro siguiendo la zanahoria que tiene frente a sus ojos, colgando ante su nariz, pendiendo de la mano de su amo, para que camine y cumpla con la tarea que le asignaron, cargar, para que una vez cumplido su encargo, reciba, a cambio, su comida.
También se me cruza otra imagen, por demás conocida, la del galgo persiguiendo a la liebre, esas liebres de galgódromo, hechas de tela o de plástico, y me pregunto: ¿el perro sabe que no es real?, ¿qué es lo que persigue?, si logra atraparla, ¿qué le pasa al darse cuenta que la liebre es de juguete?, ¿se sentirá engañado, burlado o usado?...
De ninguna manera, pues si la alcanza (o al menos lo intenta), será recompensado con cuidados especiales y un buen plato de comida, y luego, puede salir a jugar....
El juego consiste en cazar a la liebre...
Metáforas de la vida cotidiana -pienso- lo que ninguna persona desea para su vida, su realización, su crecimiento...
Aunque, desde lejos, alguien me dice que, aunque no sea lo "ideal", por algo se empieza...
Pienso todo esto, mientras hundo la cuchara en el plato humeante.
Pero tengo una certeza, y es que siempre - llamémosle zanahoria, liebre o plato de sopa-, necesitamos algo por donde empezar, un motor para arrancar, una ilusión.
Lo importante es que nunca dejemos de buscarlas.
Aclaración:
1. Los que vieron la película "Trapito" van a comprenderme y no les hará falta más explicaciones.
2. No sé si de "ilusiones también se vive", pero que se sobrevive, seguro.
3. Quizá mañana cambie de opinión, pero por hoy, es lo que hay.

lunes, 14 de abril de 2008

Κάθαρσις

Quería escribirte... (hablarte) pero no consigo la suficiente fortaleza para poder hacerlo; o el valor, o la seguridad o el coraje, o la franqueza... no sé si estas palabras resultan extrañas. Para mí no son palabras, son metas, objetivos, anhelos que deseo desde hace mucho tiempo poder conseguirlos, porque a una batalla no se puede ir desarmado... que triste y doloroso es todo esto, hace años que padezco esta enfermedad que algunos llaman rencor o resentimiento, yo prefiero llamarla dolor, pero lamentablememnte no se va con un analgésico. Este dolor es ingrato, profundo, martirizante y parece que no quiere abandonarme, bueno, después de todo no es tan malo... algo me dejaste... quizá no quiera deshacerme de él, sería mejor reciclarlo, convertirlo, para eso necesito concretar mis metas... y entoces vuelvo al lugar del que partí (o nunca me fui). (2005)

martes, 8 de abril de 2008

Lluvia

Con la angustia atragantada, en medio de un silencio casi insoportable, con un mate insípido esperándome, levanto la mirada y compruebo que volvió a llover.
El agua casi no me pasa por la garganta, ya ni la tierra ni mis ojos la toleran.
Hace horas que el cielo está tapizado de nubes espesas e inmóviles.
Me desespero mientras el día se apaga lentamente y al mismo tiempo, deseo que pase rápido la noche.
Hasta acá llegué, no quiero escuchar más el eco de mis pensamientos, el retumbar de mis quejas ni el golpeteo de las gotas.
(`07)